Llegar a los 40 con el deseo de ser mamá puede sentirse muy distinto a como lo imaginabas años atrás. Tal vez tu vida profesional, personal o de pareja te llevó por otro camino, y ahora estás en un momento en el que quieres explorar tus posibilidades.

Si es así, es normal tener preguntas sobre la edad, la reserva ovárica y la calidad de tus óvulos. La edad reproductiva pesa, y mucho. Pero no es el único dato que hay sobre la mesa.

Qué cambia en la fertilidad después de los 40

Hablar de maternidad después de los 40 no significa asumir que ya no es posible tener un bebé. Significa reconocer que, a partir de esta etapa, la evaluación médica gana importancia, porque la edad influye tanto en la cantidad como en la calidad de los óvulos.

Los ovarios contienen una reserva que disminuye con el tiempo. La reserva ovárica se refiere sobre todo a cuántos óvulos quedan. La calidad ovocitaria es otra cosa: la capacidad de un óvulo de participar en el desarrollo de un embrión viable. Son dos conceptos relacionados, pero distintos.

Por eso un resultado que indique reserva ovárica disminuida no significa automáticamente que sea imposible tener un bebé. Y tampoco significa que ese número, por sí solo, pueda anticipar tu resultado.

La Sociedad Americana de Medicina Reproductiva es explícita en este punto: los marcadores de reserva ovárica predicen bien cuántos óvulos se van a obtener en una estimulación, pero son malos predictores del potencial reproductivo por sí mismos. Por eso recomienda no usarlos como una prueba de fertilidad ni como criterio para negar el acceso a un tratamiento.

En otras palabras, un resultado aislado no cuenta toda tu historia.

La edad importa, y aun así no lo explica todo

Cuando tienes más de 40, una de las primeras preguntas suele ser: ¿todavía puedo tener un bebé con mis propios óvulos?

La respuesta depende de varios factores y requiere una evaluación individual. Además de la edad, pueden influir la reserva ovárica, antecedentes de endometriosis, cirugías en los ovarios, tratamientos previos de FIV y alteraciones metabólicas.

Una evaluación completa ayuda a distinguir entre situaciones que suelen confundirse:

  • Tener una reserva ovárica baja y tener una respuesta ovárica baja durante un tratamiento son cosas distintas.
  • Tener pocos óvulos disponibles y tener una alteración en su calidad también son cosas distintas.

La edad aumenta la probabilidad de encontrar alteraciones en la calidad ovocitaria. Aun así, por sí sola no permite predecir el resultado de una persona en particular.

Ahí es donde la medicina regenerativa entra en la conversación.

En Ingenes, IVF MORE® es una técnica que se plantea como opción para mujeres mayores de 40 con baja calidad ovocitaria, entre otros escenarios. El procedimiento busca trabajar a nivel mitocondrial sobre tus propios óvulos, y después continuar con técnicas de reproducción asistida.

Conviene decirlo con claridad: IVF MORE® no es adecuada para todas las mujeres después de los 40. Su indicación depende de una evaluación médica y de que exista al menos un óvulo maduro que pueda usarse dentro del procedimiento. La medicina regenerativa funciona como una línea de tratamiento que se evalúa en casos determinados, sin prometer resultados.

Especialista realizando un ultrasonido transvaginal para el recuento de folículos antrales

El recuento de folículos antrales se hace por ultrasonido y aporta información sobre la reserva ovárica

Cómo se evalúan la reserva y la calidad ovocitaria

Si quieres conocer tus posibilidades después de los 40, vas a escuchar hablar de varios estudios. Cada uno aporta información distinta, y ninguno debería leerse de forma aislada.

Hormona antimülleriana (AMH). Es un marcador de reserva ovárica. Sus niveles ayudan a estimar cómo podrían responder tus ovarios ante una estimulación. No constituye por sí sola una prueba de fertilidad.

Recuento de folículos antrales. Mediante ultrasonido transvaginal se observan los folículos presentes en los ovarios. Junto con la AMH, es de los marcadores más sensibles y específicos disponibles hoy.

FSH y estradiol. Se evalúan en momentos determinados del ciclo y aportan información adicional sobre la función ovárica. Su interpretación depende del contexto clínico y del resto de los estudios.

A partir de esos resultados, un especialista puede valorar las opciones: FIV, preservación, donación de óvulos o, en casos específicos, alternativas de medicina regenerativa.

En Ingenes, IVF MORE® forma parte del modelo TripleMed®, que integra Medicina Reproductiva, Medicina Regenerativa y Genética, y Medicina Metabólica según lo que cada caso necesita.

Lo importante es entender que la evaluación no busca darte un sí o un no basado en un solo número. Busca reunir información suficiente para armar una estrategia.

Cuándo conviene acudir con un especialista

Si tienes más de 40 y quieres tener un bebé, buscar información temprano te permite conocer tu situación antes de decidir. No hace falta esperar meses para empezar a preguntar.

Conviene adelantar la consulta si tienes antecedentes de endometriosis, cirugías en los ovarios, tratamientos oncológicos, alteraciones menstruales, varios intentos previos de FIV o un diagnóstico relacionado con la reserva ovárica.

En una evaluación integral se revisan tus antecedentes, estudios hormonales, ultrasonido, historia reproductiva y, cuando corresponde, aspectos genéticos y metabólicos.

Si aparece baja calidad ovocitaria, el especialista analiza los caminos posibles. En algunos casos se considera IVF MORE®; en otros, una FIV convencional o la donación de óvulos resultan más adecuadas. La decisión depende de tus características y de tus objetivos.

También vale hablar de la maternidad después de los 40 desde una mirada integral. La edad se asocia con mayor frecuencia de algunas complicaciones obstétricas, así que la valoración previa y el seguimiento durante el embarazo son parte del plan.

Preguntas frecuentes

¿Una AMH baja significa que no puedo embarazarme?

No. La AMH estima cuántos óvulos podrían obtenerse en una estimulación, no si puedes lograr un embarazo. La ASRM recomienda expresamente no usarla como prueba de fertilidad ni para negar el acceso a tratamiento.

¿A los 40 tengo que usar óvulos de donante?

No necesariamente. Muchas mujeres logran embarazo con sus propios óvulos después de los 40. La donación es una opción entre varias, y se plantea según lo que muestre tu evaluación.

¿IVF MORE® garantiza que mejore la calidad de mis óvulos?

No existe tratamiento de fertilidad que garantice un resultado. IVF MORE® se indica cuando hay una razón clínica para hacerlo y cuando existe al menos un óvulo maduro utilizable.

¿Cuánto tarda una evaluación completa?

La mayor parte se resuelve en pocas semanas, porque varios estudios dependen de momentos específicos del ciclo. La primera consulta puede agendarse desde ya.

Empezar por saber dónde estás

Llegar a los 40 no significa renunciar a tu deseo de ser mamá. Tampoco significa que exista un tratamiento capaz de garantizarte un resultado. Significa que tu historia merece evaluarse con más información y más precisión.

Conocer tu reserva ovárica, entender la calidad de tus óvulos y revisar tu salud integral te permite decidir con claridad. Y cuando hay condiciones específicas, la medicina regenerativa puede formar parte de esa conversación.

Si estás pensando en tener un bebé después de los 40, el primer paso no tiene que ser elegir un tratamiento. Puede ser simplemente saber cómo estás hoy y qué opciones existen para ti.

Fuentes consultadas

  • American Society for Reproductive Medicine. Testing and interpreting measures of ovarian reserve: a committee opinion (2020). asrm.org
  • American Society for Reproductive Medicine. Fertility evaluation of infertile women: a committee opinion (2021). asrm.org
  • Practice Committee of the ASRM. Testing and interpreting measures of ovarian reserve. Fertility and Sterility, 2020. fertstert.org