Prevención
Crees que estás sano, pero casi todos tenemos resistencia a la insulina sin saberlo. Es la raíz de lo que viene después.
El metabolismo es cómo cada célula de tu cuerpo maneja la energía: cómo la obtiene, cómo la transforma y cómo la utiliza. Cuando ese proceso falla, aparecen alteraciones que pueden manifestarse como resistencia a la insulina, SPMO (antes SOP), inflamación crónica, diabetes o problemas de fertilidad. En Ingenes evaluamos y corregimos estas alteraciones antes de iniciar cualquier tratamiento reproductivo.
El metabolismo es la forma en que cada célula obtiene, transforma y utiliza la energía para que todo funcione. Cuando ese proceso falla, por alimentación, hábitos, estrés, ambiente o genética, se generan alteraciones que se manifiestan de formas muy distintas: resistencia a la insulina, inflamación crónica, acumulación de grasa visceral o desequilibrios hormonales.
Lo que muchas personas no saben es que la raíz de condiciones tan diversas como el Síndrome Poliendocrino Metabólico Ovárico (SPMO, antes Síndrome de Ovario Poliquístico o SOP), la diabetes tipo 2, ciertas demencias e incluso algunos tipos de cáncer es la misma: una alteración en cómo el cuerpo procesa la energía. Cuando el problema energético está en el hígado, se manifiesta como diabetes; cuando está en los ovarios, como SPMO; cuando está en el sistema nervioso central, como demencia.
"Cualquier deficiencia en la manera en la que el organismo procesa la energía es una alteración metabólica." Dra. Esther López BayghenInvestigadora Cinvestav
En Ingenes evaluamos y corregimos estas alteraciones con dos herramientas: un Test de Longevidad que mide el estado real de tus células, y una intervención nutricional personalizada que trabaja sobre la causa raíz. Aquí no hablamos de cura: intervenimos, revertimos y detenemos las alteraciones metabólicas.
La medicina metabólica en Ingenes atiende a nueve grupos de pacientes, unidos por un denominador común: una alteración en cómo su cuerpo procesa la energía. No es solo para pacientes de fertilidad.
Crees que estás sano, pero casi todos tenemos resistencia a la insulina sin saberlo. Es la raíz de lo que viene después.
La diabetes tipo 2 tiene un componente metabólico que se puede intervenir y, en muchos casos, revertir.
Tu corazón y tus arterias también dependen de cómo tu cuerpo maneja la energía: hipertensión, dislipidemias y riesgo cardiovascular.
El SPMO es un problema energético en el ovario. Al corregir el metabolismo, mejoramos la fertilidad. Aquí la medicina metabólica se cruza directamente con la reproductiva.
El climaterio acelera las alteraciones metabólicas. Intervenir a tiempo cambia la calidad de los años que vienen.
La andropausia va más allá de la testosterona: es un desbalance metabólico que se puede abordar.
Cuando el problema energético está en el sistema nervioso central, se manifiesta como demencia. La demencia con componente metabólico se puede intervenir y, en muchos casos, revertir.
El exceso de peso es una señal de que tu metabolismo necesita atención médica, con abordaje farmacológico complementario cuando corresponde.
Lupus, colonopatías (intestino irritable, Crohn), Sjögren, osteopatías y tiropatías tienen un componente inflamatorio que responde a la intervención metabólica.
Un proceso clínico estructurado que corrige las alteraciones metabólicas, basado en la inducción de un estado natural de cetosis nutricional. Va mucho más allá de una dieta o una moda alimentaria: es una intervención médica con base científica, con seguimiento, objetivos claros y resultados medibles.
Antecedentes clínicos, historia dietética, estilo de vida, factores de riesgo, parámetros antropométricos, composición corporal y estudios bioquímicos. Identifica las alteraciones metabólicas específicas del paciente.
Plan de intervención basado en cetosis nutricional, adaptado a las alteraciones detectadas, las condiciones clínicas, las preferencias alimentarias y el contexto de vida.
Cambios sostenibles en patrones de alimentación, calidad de los alimentos, actividad física, sueño y manejo del estrés.
Consultas periódicas para evaluar la evolución, monitorear indicadores clínicos y metabólicos, y ajustar la estrategia. Asegura adherencia y resultados sostenidos.
El Test de Longevidad mide dos cosas: tu edad telomérica (la edad real de tus células, determinada por el tamaño de los telómeros en tu ADN) y tu edad metabólica (cómo está funcionando tu metabolismo en este momento). Ambas se comparan con tu edad cronológica.
El Test de Longevidad no diagnostica una enfermedad específica. Te da un panorama general del estado de tus células y define la ruta a seguir: si la edad telomérica está alterada, puede derivar a terapia con células madre; si la edad metabólica está alterada, deriva a intervención nutricional; o ambas. Es el punto de entrada, el screening general que después te orienta.
La medicina metabólica brilla cuando se integra con las otras dos. Un caso aceptado para publicación en Clinical Case Reports (revisión por pares, 2026) lo demuestra.[1]
Una paciente de 36 años con SPMO, sobrepeso y resistencia a la insulina ya había tenido una transferencia que no implantó, con un endometrio de apenas 3.6 mm. En lugar de repetir el mismo protocolo, el equipo de Ingenes corrigió primero el terreno metabólico:
Pasó de una dieta con cerca del 55% de calorías provenientes de carbohidratos a una intervención nutricional basada en cetosis, con seguimiento para asegurar la adherencia.
Su glucosa en ayunas y sus triglicéridos bajaron, y su índice HOMA-IR cayó por debajo de 2.0, el umbral de la resistencia a la insulina.
Empieza por entender cómo está tu cuerpo hoy. El primer paso es una evaluación metabólica.