Cada 16 de octubre se celebra el Día Mundial del Anestesiólogo, en el aniversario de la primera cirugía pública con éter, realizada en 1846.

Cuando pensamos en una cirugía, la atención suele concentrarse en el procedimiento: qué técnica se usará, cuánto durará, cómo será la recuperación. Hay otro aspecto que acompaña todo el proceso y del que se habla bastante menos.

Por qué es una pieza clave

El trabajo del anestesiólogo no se limita a administrar medicamentos para evitar el dolor. Implica valorar el estado general de cada paciente, elegir la estrategia anestésica adecuada, vigilar de forma continua las funciones vitales y responder ante cualquier cambio.

Eso cobra particular importancia en procedimientos de salud reproductiva. Algunas cirugías ginecológicas se realizan para diagnosticar o tratar miomas, pólipos, alteraciones de la cavidad uterina o endometriosis, condiciones que pueden tener relación con la fertilidad.

Si estás considerando una cirugía, elegir dónde hacerla va más allá de la experiencia del cirujano. La preparación, el acompañamiento anestésico, la tecnología disponible y la atención posterior también forman parte de una experiencia quirúrgica segura.

Cinco funciones que suelen pasar desapercibidas

1. Evalúa tu estado de salud antes del quirófano. En la valoración preanestésica revisa antecedentes médicos, medicamentos que tomas, alergias, cirugías previas y tu estado cardiovascular, respiratorio y metabólico. La seguridad empieza bastante antes de la cirugía.

2. Elige la técnica para cada procedimiento. No hay una sola forma de administrar anestesia. Según el tipo de cirugía, su duración, la técnica quirúrgica y las características de cada paciente, se recurre a anestesia general, regional, local o sedación. En procedimientos ginecológicos, la elección depende de si la intervención es diagnóstica o quirúrgica, y de su complejidad.

3. Vigila tus funciones vitales durante toda la cirugía. Mientras el cirujano se concentra en el procedimiento, el anestesiólogo monitorea frecuencia cardiaca, presión arterial, respiración y oxigenación, para detectar cualquier cambio y actuar a tiempo.

4. Se ocupa del control del dolor después. Participa en planificar el manejo del dolor durante la recuperación, eligiendo medicamentos y estrategias según la intervención realizada. Eso hace la recuperación más cómoda y facilita seguir las indicaciones posteriores.

5. Está preparado para lo inesperado. Ningún procedimiento está completamente libre de imprevistos. Reconocer rápido un cambio en el estado del paciente y responder es de sus funciones más importantes. Su formación incluye manejo de la vía aérea, medicamentos de emergencia y atención de situaciones críticas.

La American Society of Anesthesiologists lo resume así: la atención del anestesiólogo comprende la evaluación y supervisión del paciente antes, durante y después de la cirugía.

Equipo quirúrgico durante un procedimiento ginecológico mínimamente invasivo

En cirugía reproductiva, la estrategia anestésica se planea junto con el objetivo del procedimiento

Qué cambió en los últimos años

La anestesia evolucionó con nuevas tecnologías, medicamentos y herramientas de monitorización que permiten una atención más precisa y personalizada.

Las técnicas de anestesia regional también avanzaron. El uso de ultrasonido, por ejemplo, permite visualizar estructuras anatómicas y localizar nervios con mayor precisión al realizar determinados bloqueos.

El cuidado no termina cuando concluye la cirugía. La recuperación forma parte de la atención: vigilancia posterior, control del dolor y un regreso progresivo a las actividades habituales.

En medicina reproductiva, esta evolución se nota en las técnicas mínimamente invasivas. La histeroscopia permite evaluar y tratar alteraciones dentro de la cavidad uterina; la laparoscopia, abordar otras condiciones según el diagnóstico. En este contexto, cualquier procedimiento debe considerar la condición que se busca atender y también los objetivos reproductivos de la paciente.

Cuando la cirugía se relaciona con tu fertilidad

Antes de recomendar una intervención, en la primera consulta se revisan tu diagnóstico, tus antecedentes y tus objetivos. A partir de ahí se define qué estudios hacen falta, si existe una alternativa al procedimiento y cuál es el abordaje que mejor se adapta.

Cuando la cirugía se vincula con la fertilidad, el objetivo no se limita a tratar una alteración. Importa cómo se integra ese procedimiento dentro del proyecto reproductivo de cada persona.

Algunas condiciones, como el Síndrome Ovárico Metabólico Poliendocrino o la endometriosis avanzada, pueden requerir un abordaje especializado. Aun así, no todas las personas con esas condiciones necesitan cirugía, ni todos los procedimientos persiguen el mismo objetivo.

Preguntas frecuentes

¿Voy a estar dormida durante el procedimiento?

Depende de la intervención. Una punción folicular se hace con sedación y dura pocos minutos. Una histeroscopia diagnóstica puede realizarse sin anestesia general. La decisión se toma en la valoración preanestésica.

¿Puedo hablar con el anestesiólogo antes?

Sí, y conviene hacerlo. La valoración preanestésica existe justamente para eso: revisar tu historia, resolver dudas y explicarte qué se va a usar y por qué.

¿La anestesia afecta la calidad de mis óvulos?

Los protocolos usados en punción folicular están diseñados para ser breves y con los agentes de menor impacto. Es una de las preguntas que puedes hacer directamente en tu valoración.

¿Qué tengo que avisar antes?

Todos los medicamentos que tomas, incluidos suplementos y herbolarios, alergias, cirugías previas, reacciones anteriores a la anestesia y cualquier condición cardiovascular, respiratoria o metabólica.

Un trabajo que se nota cuando no se nota

Hablar de una cirugía genera preguntas y a veces cierto temor. Tener información clara y contar con especialistas que expliquen cada etapa ayuda a atravesar el proceso con más tranquilidad.

El trabajo del anestesiólogo suele pasar desapercibido justamente cuando sale bien. Ese es, en buena medida, el punto.

Fuentes consultadas

  • American Society of Anesthesiologists. asahq.org
  • American Society of Anesthesiologists. Types of Anesthesia. asahq.org
  • World Federation of Societies of Anaesthesiologists. wfsahq.org