“La vida nos puso a prueba muchas veces, pero al final encontramos nuestra fuerza. Siempre soñamos con ser padres; primero vivimos nuestra vida en pareja y después quisimos formar una familia.”
Al cumplir ocho años de casados, notamos que algo no funcionaba. Buscamos información y visitamos varios centros de fertilidad. En una salpingografía descubrieron que mis trompas estaban obstruidas.
En Ingenes nos guiaron paso a paso por el proceso de fecundación in vitro (FIV). Iniciamos el tratamiento y conseguimos un embarazo que luego perdimos. Ese momento fue duro en todos los sentidos.

Dos años después lo intentamos otra vez y no resultó. En esa etapa, el estrés y la preocupación de algunos conflictos familiares también afectaron nuestra búsqueda.
Al año siguiente regresamos, pero tampoco funcionó. En el cuarto intento, a finales del año pasado, la doctora me dijo: “¡Es positivo!”. No lo creía hasta que vi la línea en la prueba.
Una semana antes tuve un mareo suave y mucho cansancio; intuía que estaba embarazada.
Durante las 40 semanas me cuidé con una dieta balanceada y revisiones médicas constantes. Mi hija creció sana y su parto fue un momento lleno de emoción.

En recuperación, a las 18:00 horas sentí por primera vez su calorcito. Mi esposo, aún un poco adormilado por la anestesia, vivió ese instante mágico a mi lado.
Después de ocho años de espera, Juli llegó al mundo. A quienes atraviesan este camino les diría: la tristeza y la frustración son parte del proceso, pero no definen su destino.
No pierdan la fe ni la esperanza. Yo lo logré en el cuarto intento y quise ser mamá de nuevo por mi hijo. Cada desvelo y cada cita médica valieron la pena.
Volvería a vivir este embarazo sin pensarlo, porque hice todo lo posible para que ella estuviera aquí. La vida nos pone desafíos muy grandes, pero al final los superamos. ¿Qué le diría a mi niña? Que es el mejor regalo y que la amo con todo mi corazón.”
¿Qué es la fecundación in vitro y cómo mejora las probabilidades de embarazo?
La fecundación in vitro (FIV) es una técnica de reproducción asistida donde los gametos—óvulos y espermatozoides—se unen en un medio de cultivo controlado. Cuando el embrión está listo, se transfiere al útero.
Las tasas de éxito varían según la edad, la calidad embrionaria y la experiencia de la clínica. En mujeres menores de 35 años, la probabilidad de implantación puede superar el 45% por ciclo (Smith et al., 2021).
Factores que influyen en la infertilidad después de varios intentos
El estrés crónico, desequilibrios hormonales y obstrucciones en el canal reproductivo pueden reducir la implantación. Un IMC superior a 30 kg/m², alteraciones tiroideas y problemas inmunológicos también requieren estudio especializado.
Por eso es vital evitar automedicarse sin consultar a un médico. Lo más recomendable es acudir con un especialista en reproducción asistida para diseñar el tratamiento adecuado.
Cómo prepararse física y emocionalmente para un tratamiento de fertilidad
Preparación física: dieta rica en ácidos grasos omega-3, vitaminas prenatales (ácido fólico 400 µg/día), ejercicio moderado y mantener un peso saludable (IMC 18.5–24.9 kg/m²).
Preparación emocional: terapias de relajación, grupos de apoyo y acompañamiento psicológico reducen la ansiedad y mejoran la respuesta al tratamiento. Un enfoque integral aumenta las probabilidades de éxito.
Cuidados durante el embarazo después de FIV
Las recomendaciones son similares a un embarazo espontáneo, con atención especial a:
- Suplementación con ácido fólico, hierro y calcio según prescripción.
- Monitoreo de hormonas: progesterona y estrógenos en sangre.
- Ecografías de seguimiento cada 4–6 semanas.
En caso de complicaciones, tu especialista en Ingenes te acompañará en cada paso.
Historias de inspiración en reproducción asistida
Preguntas frecuentes
¿Cuántos intentos de FIV son recomendables antes de considerar otra técnica?
Se suelen aconsejar hasta tres ciclos de FIV completos antes de explorar alternativas. Cada caso es único y el especialista evalúa la respuesta ovárica, calidad embrionaria y resultados previos.
Si tras tres ciclos no hay embarazo, pueden considerarse donación de ovocitos o adopción de embriones, analizando salud, coste emocional y probabilidades de éxito.
¿Cómo afectan la edad y la reserva ovárica a las posibilidades de embarazo?
La reserva ovárica, medida por FSH sérica y recuento de folículos antrales (AFC), disminuye con la edad. Antes de los 35 años, la tasa de éxito es mayor al 40%; entre 35 a 40 años baja al 25–30%. Pasados los 40, desciende al 15% por ciclo.
En estos casos, la donación de óvulos mejora las probabilidades de implantación y reduce complicaciones.
¿Es doloroso el proceso de punción ovárica en la FIV?
La punción se realiza bajo sedación o anestesia local en una duración de 20 a 30 minutos. Suele generar molestias leves o sensación de presión; el dolor agudo es raro.
Después, pueden presentarse calambres leves o distensión abdominal por 24 a 48 horas. El equipo de Ingenes ofrece pautas para el manejo del malestar con analgésicos seguros.
¿Qué riesgos existen durante un embarazo logrado por reproducción asistida?
Los embarazos tras FIV tienen un riesgo ligeramente mayor de preeclampsia, parto prematuro y bajo peso al nacer. Por eso se recomienda un control obstétrico más estrecho, con ecografías y peso fetal cada mes.
La detección temprana y el apoyo de un equipo multidisciplinario reducen la mayoría de estos riesgos, asegurando un embarazo saludable.
Fuentes consultadas
- American Society for Reproductive Medicine. (2022). Reportes del Comité de Práctica. Medicina Reproductiva.
- Lee, H.-J., & Lee, H.-W. (2021). Estrés y fertilidad: una revisión sistemática. Human Reproduction. https://doi.org/10.1093/humrep/deaa100
- MedlinePlus. (2023). Fertilización in vitro. https://medlineplus.gov/ency/article/007285.htm
- Smith, A. et al. (2021). Tasas de implantación embrionaria y edad materna. Fertility and Sterility, 115(4), 921–929. https://doi.org/10.1016/j.fertnstert.2020.11.022
Estamos contigo en este camino. No estás sola ni solo, buscar ayuda profesional hace la diferencia. Acude a un especialista en reproducción asistida para recibir el apoyo y la orientación personalizada necesaria.