“A los 15 años tuve un problema de quistes ováricos y lamentablemente me atendí muy tarde. Me operaron de urgencia, me quitaron el ovario y cortaron mi trompa.
El médico me dijo que no sería mamá y fue algo muy fuerte. Conocí a mi pareja, le conté lo que pasó y me dijo que buscaríamos la forma, que de una u otra manera seríamos papás, pero fue muy difícil.

Pasar por la presión social, que te pregunten por los hijos y sentir que tú eres el problema. En 2005 hice un primer intento de fecundación in vitro: me transfirieron dos embriones y no pegó. Buscamos información, visitamos varias clínicas y asistimos a expos, hasta que llegué al Instituto en 2016.
Yo ya tenía 41 años, pero me dijeron que sí se podía. Lo intentamos en abril de 2017 y logré un embarazo de tripletes, pero lamentablemente los perdí al quinto mes.
Es muy duro, ilusionarte y perderlo todo, pero seguimos luchando. El segundo intento tampoco funcionó. En el tercero por fin pegó y esta vez decidimos no contar nada hasta estar seguros.”
¿Cómo influyen los quistes ováricos en la fertilidad y su manejo?
Los quistes ováricos son sacos llenos de líquido en uno o ambos ovarios. Pueden medir desde unos milímetros hasta varios centímetros. La mayoría desaparece en uno o dos ciclos, pero si crecen o dan síntomas, se controlan con ecografías y a veces con laparoscopia.
En quistes grandes (>5 cm) o persistentes, se valora aspiración con aguja guiada por ultrasonido o cirugía laparoscópica para preservar la reserva ovárica. Evita automedicarte sin consultar un especialista: un diagnóstico oportuno minimiza el riesgo de torsión o ruptura, complicaciones que pueden afectar la función ovárica.
Opciones de reproducción asistida tras perder un ovario
Después de una ooforectomía parcial, la reserva ovárica baja, pero el ovario sano sigue aportando folículos. Con fertilización in vitro (FIV) se estimula con dosis personalizadas de hormona FSH, se extraen los óvulos y se fertilizan en laboratorio.
Si la reserva es muy baja, se puede recurrir a donación de ovocitos, con tasas de embarazo mayores al 50% por ciclo. Tanto la estimulación como la vitrificación de embriones siguen un protocolo individual y un seguimiento estricto de hormonas y ecografías.
Desafíos emocionales
Un diagnóstico de quistes ováricos y su impacto en la fertilidad suelen generar ansiedad, estrés y culpa. La presión social y los prejuicios afectan la autoestima y la comunicación en pareja.
Contar con apoyo psicológico y grupos especializados en salud reproductiva, mejora el bienestar emocional y la adhesión al tratamiento. Antes de tomar cualquier medicamento, consulta a un médico especialista en reproducción asistida.
Testimonios de éxito
Historias como “Después de 10 años y con quistes, tuve a mi bebé” muestran esperanza y fuerza. Otro ejemplo: “Yo tengo quistes ováricos y sabía que no sería fácil embarazarme”. El apoyo médico y emocional hace la diferencia.

Historia de éxito: Marisela y su bebé
A los cuatro meses de embarazo, Marisela tuvo un leve sangrado, pero después todo fue bien. El 1 de julio de 2019 nació su niña por cesárea, un momento lleno de emoción y alivio. Escuchar su llanto fue el triunfo tras años de incertidumbre.
Hoy Marisela disfruta de la maternidad a tiempo completo. Hace 10 años no habría imaginado dejar su trabajo para dedicarse a su hija, pero la tecnología reproductiva y el acompañamiento humano hicieron posible el sueño. No hay que desesperarse: sigue luchando y cree que los milagros sí suceden.
Preguntas frecuentes
1. ¿Pueden reaparecer los quistes ováricos después de la cirugía?
Sí. Tras extirpar un quiste, el ovario remanente puede generar nuevos quistes funcionales. Para prevenir recurrencias, el especialista puede recomendar anticonceptivos hormonales o cambios en estilo de vida, como manejo del estrés y dieta. El seguimiento con ecografía cada 3–6 meses ayuda a detectar nuevas formaciones.
2. ¿Cómo afecta la edad tras una ooforectomía parcial?
La edad materna influye mucho en la reserva ovárica. Después de 35 años, la cantidad y calidad de óvulos disminuye más rápido. Si ya se ha perdido parte de la reserva, se recomienda evaluar AMH y recuento de folículos antrales para diseñar un protocolo de estimulación óptimo. En mayores de 40 años, vitrificar óvulos o embriones puede ser una buena estrategia.
3. ¿Qué alternativas si la FIV no funciona?
Si la FIV no logra embarazo tras varios intentos, se revisa la calidad embrionaria y posibles causas de fallo de implantación. Se pueden hacer estudios genéticos, ajustar la estimulación o transferir en ciclos naturales. Otra opción es la ovodonación, con tasas de éxito >60% por transferencia y riesgos similares a un embarazo natural.
4. ¿Es seguro un embarazo tras perder un ovario y trompa?
Con un solo ovario y trompa funcional, el cuerpo puede ovular cada mes y transportar el óvulo al útero. La fertilidad disminuye, pero no desaparece. Iniciar intentos lo antes posible y mantener controles ecográficos y de laboratorio periódicos hace que los embarazos sean tan seguros como en mujeres sin cirugía previa.
Fuentes consultadas
- ACOG. (2020). Quistes ováricos. American College of Obstetricians and Gynecologists. https://www.acog.org
- MedlinePlus. (2023). Quistes ováricos. U.S. National Library of Medicine. https://medlineplus.gov/ency/article/000910.htm
- Comité de Práctica de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva. (2015). Pruebas de reserva ovárica. Fertility and Sterility, 103(3), e9–e17. doi:10.1016/j.fertnstert.2014.12.129
- Grupo de Guías ESHRE sobre estimulación ovárica. (2021). Manejo de mujeres con baja respuesta ovárica. Human Reproduction Open, 2021(hoab022). doi:10.1093/hropen/hoab022
Recuerda: cada historia es única. Consulta siempre a un especialista en fecundación para recibir un plan personalizado y acompañamiento profesional. ¡No estás sola(o) en este camino!